INTRODUCCIÓN A LA DETECCIÓN Y CUANTIFICACIÓN DE LOS BPCs

Debido a la diversidad de congéneres en la familia de compuestos de BPCs, la cuantificación de los mismos al realizarse el análisis por cromatografía convencional es prácticamente imposible. Para obtener resultados concluyentes es necesario utilizar métodos analíticos comprobables como la espectrometría de masas o la cromatografía capilar de alta resolución (HRGC). Acoplando un cromatógrafo de gases a un espectrómetro de masas es posible obtener un valor total de BPCs verídico, absoluto, definido como la suma de las concentraciones absolutas de todos los congéneres que componen la mezcla particular.

LA DETECCIÓN PRELIMINAR DE BPCs

Existen numerosas formas de detección a priori de BPCs. Ninguno de los métodos de prueba es infalible, y por ello es aconsejable llevar un inventario exacto de las sustancias. En general, los BPCs se pueden detectar:

a) Mediante su olor característico a solvente. Esta prueba se complica porque los vapores producidos por los BPCs son tóxicos. El olor es útil como señal de advertencia e indica que es necesario practicar pruebas definitivas.

b) Determinando la densidad del fluido desconocido. Si es mayor que la del agua, es posible que el fluido en cuestión sea Askarel.

c) Mediante el uso de «kits» de prueba que ayudan a detectar los bifenilos policlorados.

d) Al realizar la prueba de coloración de la flama que producen los BPCs.

Los BPCs varían en apariencia desde líquidos aceitosos incoloros o líquidos más oscuros y viscosos hasta resinas amarillas y luego negras, dependiendo del contenido de cloro y de su tiempo de uso. Los BPCs usados en líquidos dieléctricos usualmente se mezclan con solventes orgánicos como los bencenos clorinados, que cambian las propiedades químicas y físicas de los líquidos. Adicionalmente pueden ser contaminados con tierra, humedad, partículas de carbón negro y material aislante del interior del equipo.

El vapor de los BPCs es invisible y presenta un fuerte olor característico (exceptuando los utilizados en capacitores y aquellos degradados por el uso inadecuado). Aún así, su toxicidad es muy elevada.

Jamás aspire el vapor al intentar identificar los BPCs

La inhalación debe ser estrictamente evitada.

PRUEBA SIMPLE DE DENSIDAD

Los BPCs son más pesados que el agua mientras que los aceites minerales son más ligeros que ella. Este hecho puede ser utilizado como una prueba simple para ayudar en la identificación de BPCs.

Adopte todas las medidas relevantes a la seguridad eléctrica

•  Limpie la válvula de drenaje en la base del transformador con un trapo limpio.

•  Drene unas pocas gotas del líquido en un recipiente de cristal limpio y añada una pequeña cantidad de agua.

•  Si el líquido se sumerge al fondo, puede ser un fluido de BPCs.

•  Disponga de la muestra de acuerdo con los procedimientos indicados por el técnico.

•  Si el líquido es aceite mineral, este flotará. Si el líquido no se sumerge ni flota, está contaminado y debe practicársele una prueba con otro método.

No revierta el material de prueba en el transformador

El agua degradará su desempeño eléctrico

Realice esta prueba en un lugar ventilado

PRUEBA SIMPLE PARA CLORO

En lugar de basarse en la apariencia o densidad, una prueba para determinar la presencia de cloro puede ser practicada.

a) Caliente una punta limpia de un cable grueso de cobre (preferiblemente con un diámetro de 2 a 3 milímetros) en una llama azul pálida.

b) Si el alambre inicialmente está limpio, no habrá coloración de la llama hasta que el cobre alcance el rojo vivo, momento en el cuál aparecerá un tono naranja.

c) Permita que el cable se enfríe ligeramente por debajo del rojo vivo; luego sumérjalo en la sustancia química desconocida y vuelva a calentarlo.

Puede haber una llama amarillo brillante y humeante, pero en tanto el cobre se aproxima al rojo vivo, la presencia del cloro será indicada por una coloración verde brillante (el amarillo debe haber desaparecido a esta altura) mientras reacciona con el cobre para producir iones en la llama.

Cuando los BPCs se descomponen a altas temperaturas, se producen gases que contienen altas proporciones de ácido clorhídrico. Este es un químico irritante y corrosivo. La prueba de cloro anteriormente descrita no es infalible. Sin embargo, usualmente basta con distinguir entre los hidrocarburos clorados y otros tipos de aceite (mineral, vegetal, silicón, grasas o ceras).

Si estas pruebas resultan positivas, el material debe ser tratado como BPC líquido, pero la composición del BPC líquido sólo puede ser determinada por medio de un análisis de laboratorio.

Estas pruebas pueden ser llevadas a cabo en alguno de los laboratorios que prestan este servicio.

MÉTODOS PARA LA CUANTIFICACIÓN DE BPCs

Para cuantificar los BPCs se utilizan tres tipos de análisis:

La cromatografía de gases (GC)

La cromatografía de gases acoplada a la espectrometría de masas (GCMS)

La cromatografía capilar de alta resolución (HRGC)

CROMATOGRAFÍA DE GASES

Esta es una técnica antigua de separación y comparación de tiempos de retención de sustancias en una columna capilar. Un número muy reducido de picos es separado utilizando sus tiempos de retención y cuantificado a partir del área bajo la curva de los picos. Los tiempos de retención de las sustancias son como una huella digital. Mediante la comparación de los tiempos de retención de los distintos isómeros de BPCs, estos se pueden identificar y cuantificar con relativa precisión. El área bajo la curva es proporcional a la concentración de la sustancia desconocida. El más serio inconveniente es que el número de los estándares internos manejados comercialmente es muy inferior al número de posibles isómeros de BPCs (209).

El resultado de esta prueba no es definitivo. Los valores determinados mediante esta técnica son problemáticos en la fase de interpretación y comparación, debido principalmente a que la mezcla estándar varía de una muestra a otra. Si el análisis se realiza con Aroclor 1242, y se desea comparar la muestra, el analista debe utilizar la mezcla estándar 1242 aunque la muestra desconocida pueda contener aroclores 1254 o 1260.

CROMATOGRAFÍA DE GASES ACOPLADA A ESPECTROMETRÍA DE MASAS

Esta técnica es la más confiable. Se utiliza al cromatógrafo de gases como separador de la muestra desconocida en sus componentes El espectrómetro de masas ioniza los componentes separados y realiza un barrido electrónico de todos los iones para ubicar iones de BPCs comparando sus masas teóricas.

Esta es una técnica absoluta y muy confiable ya que realiza el barrido de todos los congéneres basándose en el hecho de que la muestra es una familia de isómeros. Los isómeros son dos o más moléculas que tienen el mismo peso molecular pero diferente estructura. Al barrer electrónicamente solamente 10 pesos moleculares se obtiene un resultado absoluto. Sin lugar a dudas este es el medio más seguro para detectar y cuantificar BPCs.

CROMATOGRAFÍA CAPILAR DE ALTA RESOLUCIÓN

Este procedimiento tiene dos objetivos: obtener mejores estimaciones de la cantidad total de BPCs en una muestra y estimar la concentración de los congéneres individuales. El método es moderno y produce un resultado absoluto, pero no es más adecuado que la cromatografía acoplada a la espectrometría de masas. Esta es sólo una innovación en términos de la resolución de la cromatografía de gases convencional.

En la práctica, ninguna fase estacionaria tiene la suficiente capacidad de separación o resolución para separar todos los congéneres presentes como contaminación. La presencia en las muestras de otros compuestos que no son fácilmente aislables (el DDT se confunde con el BPC) produce picos adicionales en los cromatogramas que pueden provocar incertidumbre en este tipo de cuantificación.